En ese contexto, Banco Macro anunció el lanzamiento de una línea de créditos hipotecarios en dólares, una propuesta que introduce un cambio relevante en el esquema de financiamiento utilizado en los últimos años.
La iniciativa rompe con el modelo predominante en el mercado local, donde las propiedades se cotizan en dólares pero los préstamos se otorgan en pesos ajustados por UVA. Con esta nueva propuesta, el banco busca alinear la moneda del crédito con la moneda en la que se realizan las operaciones inmobiliarias, un reclamo histórico de muchos actores del sector.
Cómo es el nuevo crédito hipotecario
El producto está dirigido exclusivamente a clientes Selecta, el segmento de banca premium de la entidad, que agrupa a usuarios con inversiones o saldos superiores a $4.700.000.
Entre las principales características del préstamo se destacan:
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Moneda: dólares
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Tasa: 11,5% nominal anual fija
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Plazo máximo: hasta 60 meses
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Financiación: hasta el 50% del valor de tasación del inmueble
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Monto máximo: hasta US$1.000.000
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Sistema de amortización: francés (cuotas constantes)
La línea permite financiar la compra de primera y segunda vivienda, un aspecto que también apunta a dinamizar el segmento de inversión inmobiliaria.
Una alternativa para cerrar operaciones inmobiliarias
Además del crédito hipotecario, la entidad incorporó un segundo instrumento financiero orientado al mercado inmobiliario: un préstamo personal en dólares con pago único al vencimiento.
Este producto está diseñado para quienes necesitan liquidez en moneda estadounidense antes de concretar la venta de una propiedad, funcionando como un puente financiero para cerrar operaciones.
Sus principales condiciones son:
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Plazo: 12 meses
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Tasa: 9% nominal anual fija
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Pago: capital e intereses al vencimiento
Este tipo de herramientas es habitual en mercados inmobiliarios más desarrollados y busca facilitar transacciones que requieren financiamiento transitorio.
La regulación que abrió la puerta
El lanzamiento de estas líneas de financiamiento fue posible tras la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de flexibilizar, en febrero de 2025, las normas que regulaban los créditos en moneda extranjera.
A partir de ese cambio, las entidades financieras pueden otorgar préstamos en dólares a personas físicas o empresas que no sean exportadoras, siempre que utilicen fondos propios o recursos provenientes del mercado de capitales.
La modificación regulatoria abrió un nuevo escenario para el sistema financiero, que comienza a explorar nuevamente instrumentos de crédito vinculados al dólar, especialmente en sectores donde esa moneda funciona como referencia natural de precios, como el mercado inmobiliario.
En ese contexto, la iniciativa de Banco Macro podría marcar un nuevo capítulo en la reactivación del financiamiento hipotecario en Argentina.