La morosidad en los alquileres llegó en Salta a niveles de entre el 5% y el 15%, según datos difundidos por el sector inmobiliario. Juan Martín Biella, de la Cámara Inmobiliaria de Salta, advirtió sobre el deterioro de la capacidad de pago de las familias.
A esto se suma una mayor oferta de propiedades: de menos de 100 disponibles se pasó a más de 500. Con más opciones, los inquilinos tienen mayor margen para negociar, mientras algunos propietarios prefieren resignar aumentos o renegociar contratos antes que perder a quienes pagan en tiempo y forma.