El IPC de junio registró una suba del 1,9%, el nivel más bajo de los últimos diez meses. Para Luis Secco, se trata de una señal positiva para la economía, aunque el alivio aún no se percibe plenamente en los hogares.
Asimismo, explicó que muchos servicios y gastos fijos continúan aumentando por encima del promedio, por lo que el desafío es que la desaceleración de la inflación se traduzca en una mejora concreta para las familias.