El objetivo es crear líneas de crédito adaptadas al sector, teniendo en cuenta que el cultivo requiere al menos tres años para comenzar a producir.
Desde el CFI destacaron que trabajarán en esquemas con períodos de gracia y plazos acordes a la actividad, para acompañar el crecimiento de los productores.
El café tucumano ya muestra avances concretos: junto a Cabrales, la provincia desarrolló un grano con características únicas, validado por estándares internacionales.
La meta es clara: posicionar un café 100% tucumano con valor agregado y potencial comercial en nuevos mercados.