La eliminación del impuesto interno que alcanzaba a los vehículos de alta gama comenzó a reflejarse en los precios de los 0km desde el inicio de marzo. La medida se formalizó tras la aprobación de la reforma laboral y generó rebajas significativas en algunos modelos importados.
Según publicó iProfesional, una de las primeras automotrices en comunicar el impacto fue Ford, que aplicó reducciones en modelos alcanzados tanto por la quita del tributo como por la modificación del régimen de importación desde Estados Unidos, que elimina el arancel para las primeras 10.000 unidades que ingresen al país.
Entre los vehículos con mayores variaciones figuran el Ford Mustang GT, que pasó de US$ 90.000 a US$ 65.000, y la versión Dark Horse, que bajó de US$ 97.000 a US$ 75.000. En el caso de la Ford Bronco Badlands, el precio descendió de US$ 100.000 a US$ 74.000.
En las camionetas full size, donde ya se había aplicado la quita del arancel extrazona, las bajas rondaron los US$ 10.000. Los valores vigentes en marzo son los siguientes:
-Ford F-150 Lariat HEV: de US$ 90.000 a US$ 80.000.
-Ford F-150 Tremor: de US$ 95.000 a US$ 85.000.
-Ford F-150 Raptor: de US$ 115.000 a US$ 105.000.
El resto de los modelos que la marca comercializa en el país no se encontraba alcanzado por el impuesto interno ni por el arancel de importación de Estados Unidos.
Repercusiones en el sector
Tras la eliminación del tributo, la Asociación de Fábricas de Automotores expresó su respaldo a la medida del Poder Ejecutivo y a la aprobación legislativa.
"La nueva normativa laboral representa una oportunidad para impulsar la creación de empleo formal, reducir la litigiosidad y acompañar el proceso de transformación productiva que atraviesa la industria automotriz. Se trata de un punto de partida relevante para seguir avanzando en los múltiples desafíos que enfrenta la Argentina", expresaron.
Según ADEFA, la eliminación definitiva del impuesto interno constituye un paso clave para el sector, ya que contribuye a corregir distorsiones acumuladas en la estructura de precios, ordenar el esquema tributario y dotar de previsibilidad a las terminales automotrices y a toda la cadena de valor. Este nuevo marco regulatorio es determinante para la planificación productiva, las decisiones de inversión y el sostenimiento del empleo en el mediano y largo plazo.
Si bien un avance inicial se había dado con la eliminación de la primera escala del impuesto —suspendida por el Decreto 50 desde febrero de 2025 debido a su impacto sobre vehículos de gama media, incluidos modelos de producción nacional—, su eliminación total a través de la nueva ley extiende el beneficio al resto de los vehículos que aún permanecían alcanzados. De esta manera, se mejora la competitividad en el mercado interno y se refuerza la previsibilidad para toda la industria.
ADEFA, por otro lado, recalcó que la decisión constituye un avance significativo en el proceso de normalización del sector y reafirma la importancia del trabajo articulado entre el sector público, la industria y toda la cadena de valor para consolidar un marco de reglas claras, estables y sostenidas en el tiempo, orientadas al fortalecimiento de la producción nacional. Asimismo, permite profundizar la agenda de reducción de la carga tributaria a nivel nacional y avanzar en los desafíos pendientes en los ámbitos provinciales y municipales.