La imagen de miles de personas haciendo fila para postularse a apenas unas decenas de puestos de trabajo volvió a poner en debate la situación del empleo en Argentina. El caso ocurrió en un frigorífico de Moreno, donde más de 4.000 personas se presentaron para cubrir solo 60 vacantes laborales, reflejando la fuerte demanda de trabajo formal que existe actualmente en el país.
En este contexto, un relevamiento elaborado por PxC Argentina en base a datos oficiales del Ministerio de Capital Humano mostró cómo evolucionó el empleo asalariado registrado en el sector privado entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025, con fuertes diferencias entre provincias.
Según el informe, el empleo privado formal creció apenas un 1,6% a nivel nacional en casi 15 años, aunque detrás de ese promedio existen realidades completamente distintas según la región y la matriz productiva de cada provincia.
En el caso de Tucumán, los números reflejaron un escenario adverso. Durante el período analizado, la provincia registró una caída del 1,5% en la cantidad de trabajadores privados formales, lo que implicó la pérdida aproximada de 2.000 puestos de trabajo.
De esta manera, Tucumán quedó entre las jurisdicciones que no lograron expandir su base de empleo privado durante la última década y media, en un contexto donde algunas provincias mostraron un crecimiento muy superior al promedio nacional.
La gran excepción fue Neuquén. Impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de la actividad petrolera y gasífera, la provincia patagónica generó alrededor de 60.000 nuevos puestos de trabajo privados, con un crecimiento del 66,2%.
El informe destacó que Neuquén explicó por sí sola el 58% de todo el empleo neto creado en Argentina durante el período analizado. Además del sector energético, el crecimiento también impactó en actividades vinculadas como la construcción, el transporte, la hotelería y el comercio.
Entre las provincias con mejores desempeños también aparecieron Catamarca, con una suba del 12,9%; Río Negro, con el 11,4%; y Corrientes, con el 9,6%.
En contrapartida, las caídas más pronunciadas se registraron en Santa Cruz, Formosa, San Luis y La Rioja, que perdieron empleo privado formal en los últimos años.
En el caso de Buenos Aires, si bien se crearon unos 44.000 puestos de trabajo, el crecimiento relativo fue bajo debido al tamaño de su economía. Por otro lado, la Ciudad de Buenos Aires sufrió la mayor pérdida neta del país, con aproximadamente 41.000 empleos menos, especialmente en sectores industriales como confección y calzado.
Especialistas del Ieral señalaron que las provincias con mejores resultados fueron aquellas vinculadas a actividades exportadoras, minería, hidrocarburos y sectores generadores de divisas. En cambio, las economías más dependientes del consumo interno o de recursos nacionales mostraron mayores dificultades para sostener el empleo privado.
Los analistas advirtieron además que el crecimiento económico no necesariamente se traduce de manera automática en generación de empleo en todo el país. Para que provincias como Tucumán puedan recuperar dinamismo laboral, remarcaron la necesidad de fortalecer cadenas productivas, atraer inversiones y mejorar las condiciones para el desarrollo del sector privado.