YPF alcanzó un nuevo hito en el proceso de modernización de su red de Estaciones de Servicio al llegar a 100 bocas de expendio con sistema de autodespacho en la Argentina, un logro que se concretó con la puesta en funcionamiento de esta modalidad en una estación ubicada en Famaillá, posicionando a la ciudad tucumana como parte clave de la estrategia federal de la compañía.
La implementación en Famaillá marca un punto de inflexión dentro del proceso de transformación comercial y operativa que YPF viene desplegando a nivel nacional, con foco en eficiencia, digitalización y mejora de la experiencia del cliente en un contexto de cambios estructurales en el mercado de combustibles.
El despliegue del autodespacho forma parte de un plan de alcance federal, con estaciones distribuidas en casi todas las provincias argentinas. Las únicas excepciones son Buenos Aires, La Pampa y Jujuy, donde los marcos normativos vigentes aún impiden la implementación de este sistema. Más allá de esas limitaciones regulatorias, la compañía logró consolidar una red homogénea, con procesos estandarizados y personal capacitado, que garantiza una operación consistente y segura en cada punto habilitado.
Desde YPF destacan que el autodespacho no reemplaza la atención tradicional, sino que amplía las opciones disponibles para el usuario. El cliente puede elegir cómo cargar combustible, combinando rapidez y autonomía con la posibilidad de recibir asistencia del personal de playa cuando lo necesite. En este esquema, los trabajadores cumplen un rol clave como facilitadores multicanal, acompañando la experiencia digital y asegurando el cumplimiento de criterios estrictos de seguridad.
“Alcanzar 100 estaciones con autodespacho es un hito concreto dentro de nuestro Plan 4×4. Marca el rumbo de la YPF que queremos: una compañía moderna, competitiva y enfocada en la experiencia del cliente. Logramos escalar un sistema ágil y seguro, que convive con la atención tradicional”, afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.
La referencia al Plan 4×4 responde a una estrategia orientada a fortalecer la eficiencia, la rentabilidad y la cercanía con el cliente, en un escenario de transformación profunda del negocio energético. En ese marco, la aceptación del sistema por parte de los usuarios aparece como uno de los indicadores más relevantes del proceso.
Según datos de la compañía, el 86% de quienes utilizaron el autodespacho volvería a hacerlo, mientras que el 74% calificó la experiencia con la máxima puntuación. Además, el 73% completó la carga en menos de cinco minutos, destacando la simplicidad, la agilidad y el control que ofrece la operación a través de la App YPF.
Estos resultados refuerzan la tendencia hacia modelos de atención más ágiles, donde la rapidez y la autonomía ganan protagonismo sin resignar seguridad ni calidad de servicio. La implementación del sistema en cada Estación de Servicio se realizó de manera progresiva, respetando protocolos específicos y criterios estrictos de seguridad.
Cada punto fue acondicionado con señalización clara, demarcación en el piso y un código QR ubicado a la altura de la ventanilla, que permite iniciar la operación directamente desde la aplicación. A esto se sumaron elementos de asistencia al usuario y procedimientos diseñados para minimizar riesgos y asegurar una experiencia simple y ordenada.
El proceso también incluyó instancias de capacitación del personal, orientadas a acompañar al cliente en el uso de la nueva modalidad y a intervenir ante cualquier eventualidad. En este sentido, YPF remarcó que la tecnología no reemplaza al factor humano, sino que redefine su función dentro de la Estación de Servicio, en línea con estándares internacionales de operación.