El economista Luis Secco advierte que cuando una reforma estructural se sanciona con cambios de último momento y escasa discusión técnica, el problema no es solo el artículo cuestionado, sino el mensaje que recibe el mercado: improvisación y reglas que pueden modificarse sobre la marcha.
A esto se suma la prórroga del RIGI y la posible creación de un régimen para inversiones medianas. Para Secco, la proliferación de excepciones confirma que el esquema general sigue siendo poco amigable para invertir.
La clave, concluye, no es solo aprobar reformas, sino consolidar reglas estables y previsibles que generen confianza y atraigan inversión sostenida.