El avance de las marcas de origen chino en el mercado automotor argentino dejó de ser una tendencia incipiente para convertirse en un proceso de consolidación, y Tucumán volvió a destacarse durante 2025 como una de las provincias con mayor nivel de adopción. La combinación entre precios competitivos, alto nivel de equipamiento y nuevas tecnologías explica un fenómeno que ya empieza a modificar el equilibrio del sector.
De acuerdo con datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA), vinculado a ACARA y al Registro Automotor nacional, actualmente operan en el país 23 marcas de capital chino, que en conjunto representan el 2,2% de los patentamientos de vehículos 0 km. Aunque el porcentaje aún es acotado, el dato central está en la velocidad de crecimiento: durante 2025 se patentaron más de 12.000 unidades de origen chino, cuadruplicando el volumen registrado el año anterior.
Detrás de este salto se ubican marcas como BAIC, HAVAL, BYD y JAC, que lograron incrementos interanuales significativos al focalizar su estrategia en segmentos de alta demanda —principalmente SUV y pick-ups— y ofrecer niveles de tecnología y confort cada vez más valorados por el consumidor argentino. En Tucumán, esta expansión se refleja también en el fortalecimiento de la red comercial: en el caso de JAC, su representación oficial en la provincia está a cargo de AGN JAC Motors (https://agnmotors.com.ar/), concesionario que acompaña el crecimiento de la marca y su posicionamiento local.
Desde el sector comercial, la lectura es clara. Roberto Figueroa, gerente de ventas de AGN JAC Motors, explicó a IN Tucumán que el interés por estas nuevas tecnologías viene en aumento: “Hoy los patentamientos en autos híbridos van creciendo, la gente se está interesando más por el hecho de la tecnología y la autonomía que tienen estos autos”, señaló, al tiempo que destacó la versatilidad de los modelos electrificados. “El JAC JS6 es un vehículo que, al ser híbrido, también lo podés usar como eléctrico: lo usás en la ciudad, llegás a tu casa y lo podés enchufar”.
Un marco regulatorio que favoreció el crecimiento
Uno de los factores que impulsó este proceso fue el Decreto 49/2025, que estableció un Derecho de Importación Extrazona del 0% para vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables con valor FOB de hasta 16.000 dólares. El esquema contempla un cupo anual de hasta 50.000 unidades y una vigencia de cinco años, generando condiciones favorables para modelos que forman parte central del portafolio de varias automotrices chinas y mejorando su competitividad en costos.
A esto se suma el marco normativo provincial. Tucumán aprobó una ley que promueve el uso de vehículos eléctricos e híbridos mediante incentivos fiscales, un punto que, según Figueroa, también incide en la decisión de compra. “Esto hace que los tucumanos estén más interesados en estos vehículos”, remarcó.
Desde una mirada territorial, la adopción no fue uniforme. Mientras el promedio nacional se ubicó en el 2,2%, provincias como Tierra del Fuego, la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, Entre Ríos y Tucumán registraron niveles superiores. En particular, Tucumán se consolidó como uno de los mercados más receptivos, con mayor disponibilidad de modelos y un público cada vez más dispuesto a evaluar nuevas marcas, validando la propuesta de valor que ofrecen estos vehículos.
El crecimiento también alcanzó al segmento de pick-ups medianas, históricamente fuerte en el interior del país. Modelos como la GWM Poer, las JAC T8 y T9 y la Maxus T90 comenzaron a ganar participación, y la futura incorporación de versiones electrificadas y con mayor contenido tecnológico promete intensificar la competencia en un rubro clave para el mercado argentino.
En términos económicos, uno de los principales diferenciales de los modelos híbridos y eléctricos es el ahorro operativo. “Comparando con los nafteros, tenés cerca de un 50% menos de consumo. Lo que hoy gastás en nafta, trasladado a energía, representa un ahorro promedio del 50%”, explicó Figueroa, un factor que gana peso en un contexto de costos crecientes.
Mirando hacia adelante, las proyecciones para el período 2026–2030 son optimistas. La expansión de las redes comerciales, el aumento de la confianza del consumidor y el desarrollo de capacidades productivas en la región podrían acelerar la consolidación de estas marcas. En ese escenario, Tucumán aparece como un actor relevante, aportando volumen, dinamismo comercial y validación del producto en un mercado exigente.
En definitiva, el avance de los automóviles chinos en la Argentina —y su buen desempeño en provincias como Tucumán— representa una oportunidad de modernización del sector: mayor diversidad de oferta, presión competitiva sobre precios y una apuesta creciente por tecnologías electrificadas. Señales claras de una nueva etapa para el mercado automotor, con impacto económico directo en concesionarios, proveedores y consumidores.