Desde ayer jueves 15 de enero, los celulares importados ingresan a la Argentina con arancel 0%, completando el esquema de reducción definido por el decreto 333, publicado en mayo de 2025. Aquella norma había dispuesto una baja del derecho de importación del 16% al 8% desde su entrada en vigencia y fijó su eliminación total para esta fecha.
La medida redefine el escenario económico de un mercado atravesado por ajustes de precios, caída de la demanda y fuerte competencia con el contrabando, con impacto directo sobre fabricantes locales, importadores formales, cadenas de retail y consumidores. En provincias como Tucumán, donde el consumo tecnológico mantiene un peso relevante en el comercio minorista, el cambio regulatorio suma una nueva variable a la dinámica del sector.
La eliminación del arancel se implementó tras una reducción escalonada en dos tramos. En mayo del año pasado se aplicó la primera baja y desde ayer entró en vigencia la eliminación total. El objetivo fue modificar la estructura de costos de los celulares importados y generar un nuevo marco de competencia en un mercado que combina producción local, importación formal y una fuerte presencia de canales informales.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, hizo referencia a la norma a través de su cuenta de X: “Los aranceles de importación de celulares pasarán a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos. Dios bendiga a la República Argentina”, publicó.
Durante el período en el que rigió el arancel del 8%, el ingreso de teléfonos importados por vías legales no mostró un crecimiento significativo. Datos del sector indican que la participación de equipos importados se mantuvo en niveles bajos dentro del mercado total, mientras que la producción local sostuvo su peso relativo. En paralelo, los precios de celulares y otros productos electrónicos registraron bajas en términos reales, impulsadas principalmente por la retracción del consumo.
En este contexto, el impacto del arancel cero se analiza tanto por su efecto directo sobre los costos de importación como por su interacción con otros factores que inciden en el precio final, como logística, comercialización, procesos aduaneros e impuestos internos. El cambio regulatorio también se da en un escenario de ajustes previos de precios, caída de la demanda y tensiones en la oferta global de determinados modelos.
Qué puede pasar con los precios
Desde la industria señalaron que los valores de los celulares ya bajaron con fuerza en los últimos meses, con recortes de hasta 30% en algunos modelos, impulsados por la menor demanda. Sin embargo, advirtieron que esa dinámica enfrenta límites. Por un lado, porque el mercado ya realizó gran parte del ajuste; por otro, por la aparición de un nuevo factor que presiona sobre los costos: el fuerte consumo de memorias informáticas vinculado al desarrollo de la inteligencia artificial.
Así como durante la pandemia el auge de la minería de criptomonedas generó faltantes de chips, actualmente la IA impacta con fuerza sobre el mercado de memorias, tanto RAM como de almacenamiento, condicionando la oferta y los precios a nivel global.
Para el comercio minorista, la eliminación del arancel tiene un impacto directo sobre los teléfonos importados, especialmente en los modelos de alta gama. Alejandro Goldín, gerente general de Maximstore, explicó que la reducción del tributo se aplicó en dos tramos y que ahora se elimina por completo el derecho de importación que alcanzaba al iPhone.
Según el ejecutivo, la medida resulta positiva para que el consumidor argentino acceda a tecnología por canales oficiales. Goldín destacó que la Argentina tiene un fuerte perfil como consumidor de tecnología y se posiciona entre los principales mercados de América Latina. En el caso del último lanzamiento de iPhone, la demanda es muy fuerte. A nivel mundial existe poca oferta de iPhone 17, una situación que también repercute en el mercado local y eleva el interés por estos equipos. En Uruguay, donde existe stock disponible, la demanda también muestra niveles elevados.
El ejecutivo explicó que, en el consumidor individual, la espera por una baja de arancel no tiene un impacto tan marcado, mientras que en el segmento corporativo la decisión pesa más. También señaló que la baja de tasas de interés registrada en los últimos meses impulsa la demanda a través de cuotas y financiación, con promociones que dinamizan las ventas.
Respecto del impacto en precios, Goldín sostuvo que el traslado es directo: “Los 8 puntos de arancel son 8 puntos de costos”, explicó. En algunas categorías, las empresas se adelantaron a las bajas, ya que conocían que el costo de reposición sería menor. A futuro, el ejecutivo se mostró optimista para la categoría iPhone con la eliminación total del arancel.
Una postura similar expresó MacStation, que informó que la reducción del 8% del arancel ya fue contemplada en la política de precios aplicada al lanzamiento del iPhone 17 y a toda la línea de iPhones disponibles. Según explicó la empresa, la decisión se adoptó desde el inicio de la comercialización para reflejar de manera anticipada el impacto de la normativa.
Desde la compañía indicaron que no resulta necesario aplicar nuevas reducciones en esta instancia, dado que el ajuste ya se realizó al presentar el producto. La firma sostuvo que esta política permite ofrecer valores más competitivos desde la llegada al mercado y refuerza su compromiso con la transparencia en la formación de precios, en un contexto históricamente condicionado por la carga impositiva sobre los productos tecnológicos.
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