El acuerdo marca el inicio de una nueva etapa del programa, cuya primera fase comenzó en 2021 con foco en mejoras estructurales y equipamiento para comedores comunitarios vinculados a la red de Cáritas.
En esta nueva etapa, el objetivo es avanzar más allá de la asistencia básica y trabajar sobre las necesidades reales de cada comunidad, promoviendo formación, inserción laboral y procesos de autosustentabilidad.
Fundación León tendrá un rol central en el trabajo territorial, a través de diagnósticos sociales y el diseño de acciones específicas que permitan transformar las demandas detectadas en oportunidades concretas para los vecinos.
Formación con impacto real
La experiencia piloto desarrollada el año pasado evidenció el potencial de este enfoque. En la zona de la Capilla Nuestra Señora del Carmen, en Yerba Buena, se identificó una creciente demanda de cuidadores especializados para personas mayores.
A partir de ese diagnóstico se implementó un curso de formación en cuidados domiciliarios para adultos mayores, con especialización en Alzheimer y otras demencias, dictado por docentes de la Universidad Nacional de Tucumán.
El programa tuvo una duración de cinco meses en modalidad presencial, combinando instancias teóricas y prácticas con el objetivo de brindar herramientas concretas para la inserción laboral en un sector con creciente demanda.
En este esquema, iniciativas como la impulsada por Fundación León y EDET buscan demostrar que el impacto social no se limita a la asistencia, sino que puede convertirse en una plataforma para generar capacidades, empleo y desarrollo local sostenible.
En una provincia donde muchas comunidades requieren oportunidades concretas para crecer, este tipo de alianzas evidencia que la cooperación entre el sector privado y las organizaciones sociales puede convertirse en una herramienta poderosa de transformación territorial.
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