Tucumán mejora sus indicadores laborales y reduce la desocupación por encima del promedio del NOA

El Gran Tucumán-Tafí Viejo redujo su tasa de desempleo del 7,6% al 7,1% en el primer trimestre de 2026, en un contexto nacional marcado por el avance de la informalidad laboral y un menor dinamismo del empleo registrado.

El mercado laboral del Gran Tucumán-Tafí Viejo mostró una evolución positiva durante el primer trimestre de 2026. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación descendió del 7,6% al 7,1% en comparación con igual período del año pasado, consolidando una mejora en uno de los principales indicadores económicos y sociales de la provincia.

La reducción del desempleo en Tucumán se produjo en un escenario nacional complejo. A nivel país, la tasa de desocupación pasó del 7,9% al 7,8%, lo que representa alrededor de 1,1 millones de personas sin empleo en los 31 principales aglomerados urbanos relevados por el organismo estadístico. Si bien el indicador mostró una leve mejora interanual, la cantidad de desocupados aumentó debido al crecimiento de la población económicamente activa.

Dentro de la región del Noroeste Argentino (NOA), Tucumán se ubicó entre las jurisdicciones que lograron mejorar sus niveles de empleo. El informe señala que la tasa regional de desocupación alcanzó el 4,9%, con comportamientos heterogéneos entre las principales ciudades del norte del país.

Mientras que en Gran Catamarca la desocupación avanzó del 4,2% al 4,9% y en La Rioja pasó del 3,8% al 6,1%, el Gran Tucumán-Tafí Viejo logró reducir el indicador al 7,1%. También registraron mejoras Jujuy-Palpalá, que descendió del 3,1% al 2%; Salta, que pasó del 5,9% al 5,4%; y Santiago del Estero-La Banda, donde la desocupación bajó del 1% al 0,7%.

Los datos del INDEC muestran, sin embargo, que el mercado laboral argentino continúa atravesando transformaciones estructurales. La tasa de informalidad alcanzó el 44,2%, el nivel más alto desde que comenzó la actual serie estadística, lo que implica que cerca de seis millones de personas trabajan sin acceso a derechos laborales plenos ni cobertura de seguridad social.

En ese sentido, el sociólogo Daniel Schteingart, investigador de Fundar, explicó en declaraciones publicadas por Ámbito que la metodología oficial distingue entre trabajadores independientes formalizados y asalariados que facturan a un único empleador. Según el especialista, esta diferencia resulta clave para comprender la composición actual del empleo y los niveles de informalidad registrados en el país.

Por su parte, el investigador laboral Luis Campos sostuvo que “el mercado sigue ajustando por calidad y no por cantidad”, al advertir que la mejora en los índices de desempleo convive con una creciente participación del empleo informal. Según su análisis, la reducción de los puestos registrados y el avance de ocupaciones con menores niveles de protección social explican parte de la dinámica observada en los últimos meses.

Desde una perspectiva más optimista, el economista Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, destacó que la caída del desempleo en el primer trimestre representa una señal favorable. “Es notable que haya caído levemente el desempleo respecto del mismo período del año pasado, aun cuando aumentó mucho la cantidad de gente que quiere trabajar”, señaló, al tiempo que proyectó una recuperación gradual del empleo durante el resto del año.

Para Tucumán, la mejora observada en el Gran Tucumán-Tafí Viejo representa un dato relevante en términos económicos, ya que refleja una mayor capacidad de absorción laboral en el principal centro urbano de la provincia, donde se concentra buena parte de la actividad comercial, industrial y de servicios del norte argentino.

 

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