Según la Universidad Nacional de Tucumán, este reconocimiento certifica su origen, calidad y proceso productivo único, vinculado al entorno de los Valles Calchaquíes.
El sello no solo protege al producto frente a imitaciones, sino que también abre oportunidades económicas para la región, impulsando el turismo gastronómico, la producción local y su proyección en mercados internacionales.
Un logro que combina ciencia, tradición y desarrollo productivo, y que posiciona a Tucumán en el mapa gourmet global.
Tu opinión enriquece este artículo: