El sistema financiero argentino continúa atravesando un proceso de reconfiguración estructural que también impacta en Tucumán. En este contexto, el Banco Galicia confirmó que avanzará con el cierre de tres sucursales en San Miguel de Tucumán, ubicadas en Barrio Sur, Barrio Norte y sobre calle San Martín, dentro del tradicional núcleo de la city bancaria.
La decisión forma parte de una estrategia de eficiencia operativa que busca reducir costos fijos, evitar superposición de estructuras y acompañar el cambio en los hábitos de los usuarios, cada vez más volcados a los canales digitales.
Reasignación de cuentas y continuidad operativa
En los últimos días, clientes de la entidad comenzaron a recibir notificaciones oficiales en las que se detallan las fechas de cierre y el traslado de sus cuentas. Según estas comunicaciones, el viernes 22 de mayo será el último día de atención en la sucursal ubicada en 9 de Julio 417.
Desde la entidad aclararon que las cuentas serán derivadas a otras sedes para garantizar la continuidad del servicio, en línea con un esquema de reorganización territorial que prioriza la eficiencia sin interrumpir la operatoria.
Un ajuste que se replica a nivel país
El proceso que impacta en Tucumán se inscribe dentro de una tendencia nacional. Entre fines de 2023 y finales de 2025, el sistema financiero argentino registró el cierre de 283 sucursales.
En este escenario, si bien otras entidades como el Banco Santander encabezan el recorte de puntos de atención, el Grupo Financiero Galicia se encuentra en pleno reordenamiento tras la absorción de la operación local del HSBC, lo que generó superposición de sucursales en distintas plazas del país y aceleró decisiones de cierre o relocalización.
Las claves económicas detrás del recorte
Fuentes del sector, citadas por el sitio Iprofesional, señalan que el ajuste responde a tres variables estructurales que impactan directamente en la rentabilidad del negocio bancario:
- Transformación digital: cerca del 90% de las operaciones ya se realizan por canales electrónicos. La atención presencial cayó alrededor de un 30% interanual, lo que impulsa mayores inversiones en tecnología y una reducción de infraestructura física.
- Morosidad récord: las entidades enfrentan niveles de incumplimiento no vistos en dos décadas. En enero, la mora en tarjetas y créditos alcanzó el 10,3%, mientras que en préstamos personales llegó al 13,2%, afectando la calidad de la cartera.
- Reducción de costos: frente a mayores exigencias regulatorias y menor rentabilidad en determinados activos, los bancos avanzan en recortes de gastos fijos y reorganización de estructuras.
Impacto laboral y tensión gremial
El proceso de ajuste también genera preocupación en el plano laboral. A pesar de que el sector acordó recientemente incrementos salariales que llevaron el sueldo inicial por encima de los 2,2 millones de pesos, la Asociación Bancaria se mantiene en estado de alerta.
Desde el gremio advierten sobre un supuesto "plan de ajuste" que podría poner en riesgo puestos de trabajo a nivel nacional y reclaman que cualquier reestructuración se lleve adelante con diálogo y garantías para los trabajadores.
Un cambio de modelo con impacto local
El cierre de sucursales en San Miguel de Tucumán refleja una transformación más amplia del sistema financiero, atravesado por la digitalización, la presión sobre la cartera crediticia y la necesidad de mejorar la eficiencia operativa.
En términos económicos, el proceso implica una reducción de costos para las entidades, pero también un cambio en la experiencia del usuario, que deberá adaptarse a una menor presencialidad y mayor uso de canales digitales. Al mismo tiempo, abre interrogantes sobre el impacto en el empleo y el rol del sistema bancario en las economías regionales.
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