En un contexto de volatilidad en el mercado energético, el abastecimiento de combustibles en Tucumán se mantiene sin restricciones, aunque el foco de preocupación del sector pasa por la dinámica de precios y su impacto en la estructura de costos del transporte público.
Desde la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) advirtieron que, si bien no hay señales de cupificación en la compra de combustible, el escenario económico presenta desafíos crecientes vinculados al encarecimiento del gasoil, uno de los principales insumos del sistema.
En diálogo con el medio Los Primeros, el dirigente César Atim llevó tranquilidad respecto al suministro, al señalar que “por ahora la cupificación no es tan relevante”, descartando limitaciones en la venta para las empresas del sector.
No obstante, puso el foco en la evolución de los precios: “Lo que sí es seguro es que el incremento de precios va a ser constante”, afirmó, en línea con la tendencia internacional del crudo y su traslado al mercado local.
El sostenido aumento del combustible impacta directamente en la ecuación económica del transporte, presionando sobre los costos operativos y generando un escenario de creciente tensión financiera para las empresas.
En este marco, el sector no descarta que estos mayores costos puedan trasladarse a tarifas, lo que abriría la puerta a futuros ajustes en el precio del boleto, en un contexto donde aún no hay definiciones oficiales.
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