Seia señaló que la región atravesó retracción del consumo, ajuste de costos y dificultades de financiamiento, lo que obligó a muchas empresas a reordenarse y ganar eficiencia. Sin embargo, remarcó que incluso en este contexto hubo inversiones que no se frenaron y proyectos que continuaron.
De cara a 2026, planteó que el panorama puede ser cautelosamente positivo si se avanza en estabilidad económica, infraestructura y logística, una articulación público-privada efectiva y una mayor inversión en talento.
Según su análisis, el NOA cuenta con recursos y capacidad empresaria para transformar este escenario en una oportunidad de desarrollo.
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