Un soñador persistente: Santo Karma, el gin tucumano que apuesta a posicionarse en Tucumán pese a los grandes desafíos

El destilador y creador del emprendimiento tucumano, Facundo Chemez nos cuenta en una entrevista que accedió IN Tucumán cómo es el proceso de elaboración de su producto, además sobre los grandes obstáculos que enfrenta por la escasez de vidrio en el país para el embotellado y, por otro lado, los sueños que siguen intactos para seguir con su producción. “No es fácil, para nada, muchas veces se fracasa económicamente, pero nunca espiritualmente. La salud mental y espiritual es igual de importante que el proyecto, hay que saber descansar, arrancar, caerse y volverse a levantar, una lección aprendida y a seguir”.

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Santo Karma es un emprendimiento tucumano de gin que nació a mediados de 2019 de la mano de Facundo Chemez (29). El destilador y creador de la marca dialogó con IN Tucumán sobre el proceso de elaboración, distribución y comercialización de su producto. 

“Santo Karma surge después de mucho tiempo buscando un denominativo que exprese, lo que en mi cabeza comenzaba a suceder, cada vez que imaginé como quería que sea esta experiencia; desde su creación hasta su consumo representa un poco el equilibrio natural, como el karma. Sucede lo mismo cuando elaboro una receta, confiando en las virtudes de cada pieza que la compone; ya sean botánicos o en la cocina, una de mis pasiones de siempre”, comentó el emprendedor tucumano a nuestro medio. 

Inicios del proyecto

“Este proyecto nació a mediados de 2019, inicialmente mi búsqueda estaba inclinada hacia el whiskey, pero cuando comencé a capacitarme más seriamente entendí que hay muchos factores que complican su producción; principalmente el entorno económico y su tiempo de añejamiento, así que le di más fuerza a algunos ensayos de ginebra y luego empezó a tomar forma hasta lo que hoy producimos”, expresó Chemez

Proceso de elaboración 

“El proceso de elaboración de Santo Karma London Dry es muy paciente y laborioso, quizás demasiado, pero desde el primer día mi objetivo fue hacer algo único, de la mejor calidad posible, que me haga feliz y que produzca un viaje sensacional a quienes lo disfruten”.

Inspiración  

En el transcurso de la entrevista, el destilador nos contó que “todo comenzó en la montaña, donde hago ensayos y mes a mes me doy un tiempo largo de análisis sensorial de los botánicos, las combinaciones y posibilidades que ofrecen, luego pasan a un pequeño laboratorio, donde algunos son macerados, otros infusionados y otros arrastrados por vapor. Para cada lote, se cumplen en total 56 horas sin contar tiempo de embotellado, simplemente para obtener el destilado final que luego es reservado, rectificado y finalmente embotellado”, detalló. 

Distribución y comercialización 

La distribución y venta del gin, el empleador la realiza de manera online, “únicamente por mayor, no vendemos directo al público, para eso están las vinotecas y licorerías. Con servicio de encomienda se entregan en cada punto donde se comercializa en el país”, agregó. 

Balance económico: obstáculos y desafíos

“Hoy, la materia económica de la empresa está directamente afectada y regida por dos problemáticas; el dólar y la inflación, además la escasez de vidrio que está ocurriendo en el país y en el mundo, lo que complica conseguir nuestros envases y tener que hacer maniobras económicas arriesgadas y/o no convenientes para lograr hacernos de ellas. El resto de la materia prima, se rige, como todo; por el dólar, así que también es un poco complicado mantener un panorama estable cuando se quiere garantizar no bajar ni un milímetro la calidad. Sin embargo; planeamos seguir produciendo y dando lo mejor que tenemos porque amamos lo que hacemos”, comentó Chemez

La dos caras de la pandemia

“La pandemia tiene y tuvo dos caras desde su comienzo; nacieron proyectos y se terminaron ciclos también. Creo que siempre es importante destacar que muchos de esos nacimientos tienen que ver con intenciones más sensatas y de supervivencia que quizás por la falta de tiempo y distensión no eran visibles. Estar encerrados nos permitió ver y cuestionarnos muchas situaciones, y en muchos casos; tomar iniciativa y arrancar. En otros, la historia fue diferente”, comentó a nuestro medio. 

Un emprendedor soñador: “descansar, arrancar, caerse y volverse a levantar, una lección aprendida y a seguir” 


 

Al finalizar la entrevista, Facundo Chemez, creador de la destilería artesanal que produce el gin Santo Karma concluyó: “Como emprendedor y soñador, a veces fui cuestionado por gente cercana que no puede despegarse del sistema (culturalmente hablando). Y si, deben tener razón, pero creo que para emprender lo primero que hay que hacer, es soñar, y soñar en serio, aunque tus ideas suenen infantiles, de eso se trata todo esto. No es fácil, para nada, muchas veces se fracasa económicamente, pero nunca, espiritualmente. La salud mental y espiritual es igual de importante que el proyecto, hay que saber descansar, arrancar, caerse y volverse a levantar, una lección aprendida y a seguir”. 

Para conocer el gin Santo Karma podés ingresar a su cuenta de Instagram haciendo clic aquí y en Facebook acá

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